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El plan de choque de Zapatero

EL GOBIERNO de la nación aprobó el pasado 21 de abril el Real Decreto-Ley 2/2008 de medidas de impulso a la actividad económica (BOE 22-4-2008). Dicha norma contiene una serie de incentivos encaminados a combatir y paliar la crisis económica que nos afecta.

La primera medida es la promesa electoral de Zapatero de la devolución de 400 euros a los trabajadores. Esta devolución se hará escalonadamente, los primeros 200 euros en la nómina de junio y el resto, de julio a diciembre a razón de 33 euros mensuales. En primer lugar, lo que hay que señalar es que es una medida regresiva o injusta, ya que no discrimina por nivel de renta. Es decir, le devuelven los mismos 400 euros al señor Botín y a Marta, la cajera del Hiperdino de mi barrio. Es curioso que esta medida la apruebe un gobierno socialista; lo lógico sería devolver 400 euros a Marta y cero euros a Botín. Además, los más pobres de los pobres no recibirán nada porque no presentan declaración de renta.

Por otra parte, además del coste para el erario público, de unos 9.000 millones de euros, no es la medida más idónea en estos momentos. Ese dinero creará un efecto ilusorio en la economía, con un repunte del consumo privado en los meses de julio y agosto, que será un mero espejismo. No va a resolver ninguno de los problemas que enfrentan las familias: encarecimiento de hipotecas, de alimentos y de energía fundamentalmente. Los 400 euros se irán, como en la película, en unos efímeros “días de vino y rosas”. El crecimiento del PIB en los próximos años debería venir dado por el aumento de la inversión pública, de las exportaciones, la disminución de las importaciones y no tanto por el consumo privado como en los últimos años.

La siguiente medida no sé si me produce hilaridad, estupor, desazón, o todo junto. Afecta al Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados. A partir de ahora, la escritura pública para ampliar el plazo de la hipoteca no tendrá que hacerse en papel timbrado, sino que vale el papel común, reciclado o no. Se ahorrará usted unos 3 euros, algo es algo. Y recuerden que ampliar el plazo de la hipoteca significa pagar más intereses, más endeudamiento, o sea pan para hoy y hambre para mañana. Por otra parte, es falso que ampliar el plazo salga gratis, eso lo tendrá usted que negociar con su banco, que no se caracteriza precisamente por su filantropía.

La siguiente medida es incomprensible. Afecta al Impuesto sobre la Renta de No Residentes (Artículo 14.2) y a los rendimientos de los títulos de Deuda Pública Española. Ahora gozarán de exención por dicho impuesto el rendimiento de Deuda Pública aunque el beneficiario resida en un paraíso fiscal: Gibraltar, Mónaco, Islas Caimán, etc.

Si usted, sufrido contribuyente, es residente en España y con sus ahorrillos adquiere Letras del Tesoro tendrá que pagar un 18% del rendimiento que obtenga. Pero en cambio, si usted es un narcotraficante y reside en Gibraltar, no tendrá que pagar un duro de impuestos por la misma operación. Y es que la crisis nos afecta a todos, y los narcos habrán visto reducido su margen de beneficio. Por tanto hay que ayudarles, no se vean tentados de adulterar la droga que toman nuestros jóvenes y jóvenas.

Una medida que sí me parece positiva va encaminada a ayudar al sector de la construcción. Previsiblemente permitirá que el ajuste no sea tan brusco en cuanto a destrucción de empleo en este sector. Afecta a las obras de rehabilitación de viviendas protegidas. Ahora, para no pagar IGIC por dicha rehabilitación, se permite descontar el valor del suelo del coste total. Dado que en Canarias el suelo es caro y supone una parte importante del precio final, es de esperar que muchas más obras de rehabilitación se puedan acoger a este incentivo. También, indirectamente, se verán beneficiadas por el artículo 25 del REF las obras de rehabilitación de la planta hotelera. Las empresas de construcción y promoción inmobiliaria de Canarias se verán beneficiadas por esta norma.

En definitiva, una panoplia de medidas insuficientes y que tendrán poco impacto en la economía. No obstante, como dijo Franco cuando se cargaron a Carrero Blanco: “No hay mal que por bien no venga”. Y es que esta crisis puede servir para cambiar el modelo de crecimiento en España, basado en la construcción y el turismo. Este país necesita menos “Poceros” de yate y barriga ostentórea y más “Garmendias” livianas y de mente clara.

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